Un hash criptográfico convierte todos los bytes en un valor fijo. El mismo algoritmo sobre bytes idénticos produce lo mismo; un byte cambiado debería alterar el hash. La comparación hereda la fiabilidad del valor esperado.

El resultado estrecho es igualdad de bytes

Si SHA-256 coincide, los bytes seleccionados se tratan como iguales. Nombre, extensión y fecha no forman parte del hash.

Un checksum no es un análisis de malware

Un archivo malicioso puede tener un hash publicado coincidente. La confianza requiere un canal auténtico y, cuando corresponda, una firma verificada y la validación del editor.

Verifica archivo y hash de forma independiente

La comparación solo es útil si el hash esperado procede de un canal ya fiable y corresponde a la versión exacta. Comprueba todo el hexadecimal, algoritmo, nombre, versión e instrucciones. Coincidir detecta igualdad de bytes con ese valor; no analiza el archivo, verifica una firma ni identifica al editor.